21 noviembre, 2017

El Planetario Ka’Yok se ha consolidado no sólo como un interesante atractivo turístico, sino también como un centro cultural que contribuye a conformar la identidad de Cancún.

 

Cancún, una ciudad joven pero con un legado milenario, vuelve a mirar a las estrellas, esta vez a través de un planetario ideal para quienes visitan este destino en familia.

 

Parece un tema de tradición. Los antiguos mayas dedicaron vidas enteras a mirar las estrellas y maravillarse con su movimiento preciso y sus transformaciones. Después de muchos siglos y con algunos avances científicos de ventaja, los habitantes de Cancún pueden aprender más sobre los astros y la relación de sus ciclos con nuestras vidas. Esto es gracias al Planetario Ka’ Yok, ventana al universo, que desde julio de 2013 ofrece una muy grata experiencia a residentes y visitantes del Caribe mexicano.

 

A lo largo de estos primeros años de operación, el Planetario Ka’Yok se ha consolidado no sólo como un interesante atractivo turístico, sino también como un centro cultural que contribuye a conformar la identidad de Cancún. En su superficie de 10 mil 400 metros, alberga un domo digital, un espacio museístico dedicado al agua, un auditorio, un parque de ecotécnicas, un jardín botánico, un aula didáctica, una galería y, por supuesto, un observatorio.